3.18.2011

Mis achaques y su memoria

Siempre he considerado que soy un poco despistada, pero últimamente dejó de ser un simple despiste por convertirse en algo más constante y hasta un tanto preocupante; cositas básicas se me olvidan y vengo a reaccionar, en algunos casos, un día después.


A continuación los que más recuerdo* (para variar hasta esto se me olvida):

  • Lunes, hora de almuerzo: mientras espero que salgan mis alimentos recalentados vía microondas, me pongo a hablar por teléfono. De repente siento olor a quemado. Se me olvidó la tortilla en la parrillita de la cocina.
  • Martes, media mañana: regreso de la universidad y tengo tanto sueño que abro la puerta, la cierro y me abalanzo sobre el sillón.[...] Llega la tarde, es hora de irme nuevamente a la U, busco descontroladamente las llaves en el sillón, abro la puerta de la sala para iluminarla y... ¡Ahí están las pinches llaves! Linda la niña, dándole chance a cualquier ladrón para meterse.
  • Miércoles, entre 8 y 9 a.m.: me parece que al regresar de la U es mejor bajarme hasta la parada donde está Anda, pagar y venirme de un solo a la casa y no volver a salir. Como siempre está vacío paso casi que de inmediato. De lo más tranquila le di el recibo y un billete de $5 a la cajera esperando incluso que me diera vuelto. Pero ¡sorpresa! No revisé bien el recibo antes de salir y a causa de un par de grifos "sobados". De nada me sirvió la buena intención porque me toco venir a la casa, regresar a Anda y obviamente regresar a mi casa
  • Viernes 2:30 p.m.: me dirijo al banco, es preciso que deposite el efectivo en mi cuenta. Pido la nota de abono y al llegar al final de la hojita dice: tipo de documento. Por inercia pongo DUI y suceden dos cosas: ni lo llevé al banco ni me lo puedo de memoria. Paseo para despejar la mente un rato...
  • Y lo más común últimamente: agendo una cosa hoy y al siguiente día recuerdo que ya tenía planes para esa fecha, o me comprometo a enviar algo y termino enviándolo entre un par de días después o una semana, incluso.
Parecen cosas básicas, pero por su misma condición de básicas no se me deberían de olvidar. Quiero creer que es solo la necesidad de autoimponerme bien las cosas y no funcionar bajo horarios aleatorios que solo conllevan desvelos, la mitad de las veces innecesarios.

*Hechos ocurridos aleatoriamente en un mes.

2.13.2011

Viajando en autobús

Eran las 6:15 a.m. del jueves y más por obligación que por convicción me dirigía a la universidad a brindar apoyo en una clase.

La mayoría empieza a dirigirse a sus lugares de trabajo por lo que no resulta extraño que se llenen rápidamente las unidades de transporte, por lo mismo decidí irme al último asiento antes de la puerta de salida, para que no me costara bajarme al llegar a mi destino.

Pues bien, ahí por el colegio Fátima se subió un señor que al no haber un puesto disponible decidió sentarse a la par mía.

Tanto por la hora como por desconfianza (sí, las noticias y la experiencia me han hecho prejuiciosa) no me pongo a charlar de la nada con un desconocido, pero cuando el señor comenzó a hablarme tampoco iba a sacar la antisocial que llevo dentro para hacerme la loca y pretender que no era conmigo con quien hablaba. Además su pregunta fue tan inocente como "¿Está helado, verdad?"

Yo traía puesto un suéter y aunque mi respuesta era obvia tampoco le dejé ir una respuesta con cara maltripeada, porque pues...él no tenía la culpa de mi desvelo.

En caso que no lo sepan, no soy ese tipo de persona que agarra confianza rápidamente con personas que ve por primera vez en su vida. Al parecer con mi respuesta le di la impresión contraria al señor y siguió sacándome plática. Basta decir que indagó en dónde vivía, mi nombre, edad, si estaba casada (¿¡Y de dónde!?), dónde trabajaba, estudiaba e incluso si tomaba el mismo autobús toooodos los días. De más está decir que le contesté de forma vaga o con mentiras.

No es que yo sea poco amigable, pero con las circunstancias que se ven y leen en los informativos tampoco voy a ponerme a contarle toda mi vida al señor que se sienta a la par mía en el autobús.

De regreso el mismo día, por andar de atarantada y urgida por llegar a la casa me subí en el bus que no era me: evangelizó un señor gritón y recibí tips para librarme del fuego eterno.

2.03.2011

La salvedad de los pretextos

Si usted es lector medianamente recurrente a este mi poco actualizado blog o comparte ideas entre 2 y 140 caracteres conmigo en twitter, se podrá haber dado cuenta que tengo un trauma, obsesión, pasión (o como prefiera llamarlo) con la ortografía.

Resulta que soy televidente activa de un par de informativos de TCS que se transmiten entre 1:00 y 2:00 p.m., y aunque comparten las noticias no sucede lo mismo con el encargado de escribir las plecas, pues vale la pena destacar que en Tele2 hasta las mayúsculas aparecen debidamente tildadas.

Ya Raúl Marín se encargó de mostrarnos en su blog los errores garrafales que muy a menudo cometen sobre todo en el 4 y en el 6, y no es mi intención remedarlo. Pero el viernes pasado, harta de ver tanto horror durante toda la semana, aproveché que María Elisa Parker dio al final de la emisión los usuarios con los que podía encontrarlos en twitter y se los hice llegar vía 140 caracteres.

Al ratito me respondió ella para saber qué error específicamente para corregirlo; luego de volvérselos a tuitear y de pasar un buen rato me respondió que no habían encontrado las palabras en las notas de ese día.

Pues bien, como soy asidua a ver la emisión que ella presenta, esta vez decidí traer un par de pruebas conmigo.




*Nótese que se comieron la tilde en apoyarán.


*Nótese: Candidto por candidato.

Ok, ok, a cualquiera le pueden pasar estas cosas y podría dejarlas pasar por la rapidez con que tiene que ser escritas. Pero espere, falta la mejor:


*eMBasada por eNVasada.

Me consuela que por lo menos está consciente de la regla que dice "se escribirá n antes de v, y m antes de b". Lo más preocupante del caso es que este error es de ayer y en la nota de hoy relacionada al tema volvió a aparecer.

Si bien todos tenemos derecho a equivocarnos, para mí los medios de comunicación están exentos de esta salvedad, pues es su deber informar y educar a la población, no contribuir con la débil formación en cuanto a ortografía se refiere. Si no están dispuestos a capacitar, señores tomen en cuenta las sugerencias o den entrada a los verdaderos comunicadores.

2.02.2011

Fastidiosa necesidad

Ugh, detesto en sobre manera quejarme. Pero desde hace más de 6 meses se me viene dando esta práctica y la verdad es que ahora me quejo de tener esa fastidiosa y repetitiva necesidad de expresar mi mal humor a través de una queja.

No espero dormirme y despertar en un mundo perfecto en donde todo sea justo lo que siempre imaginé sería mi vida (aquellos anhelos de niña), pero existen momentos determinantes en los que la balanza se pudo haber inclinado un poco más hacia mi lado. Sin embargo, heme acá quejándome públicamente por eso...

"No hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista". Por lo mismo quizás en algún momento voy a caer por causa de ir reteniendo las cosas para mí sola y no manifestárselas a quien debería hacerse cargo de los problemas. Después de todo, tengo un padre, madre y dos hermanos mayores, no? Pero aquí sucede todo lo contrario, esperan que este ser que terminó de madurar a golpes tras la separación de sus padres solucione la vida de todo el mundo, pero nadie tiene se toma la molestia de detenerse a observar los pedazos que poco a poco van cayendo de la coraza que me protege de los demás mas no de mis inseguridades, intrigas y otro par de blah blah blahs.

No me gusta lo que leo, pero ¡qué rico es dejar fluir los caracteres! Solamente, gracias.

1.23.2011

Respuestas inesperadas

Conozco gente de mi edad que a sus escasos 21 – 22 años ya dicen sentirse viejos. A mí en realidad me da risa y cólera al mismo tiempo, pues siempre he pensado que no hay por qué estar añorando el ayer; es mejor dedicarse y ponerle empeño a los momentos que estás viviendo y a los que quedan por experimentar.

Teniendo en cuenta que tengo una hermana 11 años menor que yo, fácil sería sentirme vieja al ir reviviendo etapas a medida que ella va creciendo, pero sucede todo lo contrario. Mi experiencia me sirve para detectar sus rebuscadas mentiras, y como además pasé por las mismas aulas que ella y sé que las monjas son poco dispuestas a los cambios, también le descubro fácilmente si tiene que quedarse para X o Y cosa en el colegio (sí, a veces soy ese tipo de hermana fastidiosa).

No sé ustedes, pero en mis tiempos de colegio, que no fueron hace tanto tiempo (5 años atrás nada más), solo íbamos un día a la semana con ese uniforme, y si se nos ocurría por frío o por simple gana llegar en pants y tenis nos hacíamos acreedoras de un regaño de cualquier monja –ellas son así como raras–. Y siendo esta la primera semana formal de clases, me extrañó verla dos días con uniforme de Educación Física; luego de confirmarme que era porque de este año en adelante tendrían 3 horas a la semana de esa materia le repliqué “pero si cuando yo estaba ahí nunca nos dieron más de una hora por más que siempre las pedíamos”; muy linda, sincera y tajante me respondió: “En tus tiempos querida”.

Me calló de tajo y mientras caminaba de regreso a casa sentí el peso de mis años universitarios a punto de terminar… (XD)

1.21.2011

¡Artillería pesada a las YA!

Hoy cumplo una semana de estar padeciendo un terrible insomnio.

Ya no lo soporto, no solo me cuesta dormirme en la madrugada, sino que además me despierto tempranísimo y por cualquier ruido.

En caso que se le haya ocurrido que el insomnio es causado por mi estado de “reposo” constante, déjeme contarle que a pesar que no tengo documentos para corregir todos los días, me he vuelto un poco más hogareña: lavo trastes, hago limpieza, cocino, y voy a recoger de vez en cuando a mi hermana al colegio, y además me ejercito una hora diariamente buscando eliminar las libritas de más y tratar de cansarme un poco para la noche.

Muchos compañeros se quejarán de que se les acaba la vida buena y pronto iniciará la universidad, pero a mí realmente me URGE tener actividad intelectual más pesada. Parece que estoy tan acostumbrada a leer que dejó de cansarme la vista. Esto de estar como freelance en el real estado de la palabra: estar en casa esperando que me manden texto para revisar, no es para mí, no está funcionando; de paso se está metiendo con una de las cosas que más disfruto: DORMIR, peor aún es que cuando no duermo bien me pongo de mal humor.

Supongo que esa variante de trabajo hoy la próxima semana no es a lo que no termino de adaptarme y está jugando con mi cabeza de una forma extraña y desagradable que se resume en preocupaciones y falta de sueño.

Así que a ver, espero que con el ajetreo de la media tarde hasta en la noche que supone la universidad recupero mis formas y horarios para dormir, y dejo de matar sin querer las neuronas que extrañaré mientras avanza el ciclo.

12.31.2010

Otro que se va y no voy a extrañar

2010 no fue el mejor de mis años, pero tampoco lo cambiaría. Si alguien me hubiera dicho a estas alturas TODO lo que me esperaba, fácilmente le pude haber dicho que estaba loco y reírme en su cara.

Las experiencias vividas, pese a que fueran buenas o malas, han sido gratificantes. He crecido inmensamente como persona en lo profesional y en lo personal.

Solía ser una consumista compulsiva que al recibir un cheque cada mes lo gastaba en cosas insignificantes. Mantenía los servicios de mi casa y pese a esto, lejos de mantener un ahorro para cualquier eventualidad, el resto se iba en cosas superficiales.

Me dejé perder por cierto individuo, de quien no voy a negar aprendí cosas buenas. Para mi mala y buena suerte, su patanería e impertinencia abonaron mucho a mi ingenua percepción. Hace tiempo dejé de creer en los cuentos de Disney, pero esta experiencia definitivamente terminó por ponerme los pies en la tierra.

Aprendí también a no regalar mi trabajo. Siempre me sentí privilegiada por la oportunidad de que alguien me remunerara por hacer algo que para mí no implica mayor dificultad y sobre todo me hace muy feliz hacerlo – sí, tengo serios problemas J . Sin embargo, no todo es color de rosa y cuando el abuso quieren mantenerlo a base de halagos, el trabajo se vuelve engorroso dejando de lado cualquier satisfacción que antes producía.

Por otro lado, a lo largo del 2010 también conocí gente maravillosa, mantuve a mis incondicionales y fortalecí lazos con aquellos que someramente conocía. Me encanta encontrarme con personas que retroalimenten y compartan algún gusto conmigo, sea cual sea; de igual manera es emocionante encontrar a quienes sepan rebatirte con argumentos bien definidos, y a aquellos que siempre están compartiendo sus conocimientos con mucha gracia y amabilidad con el resto de nosotros.

No soy partidaria de hacer propósitos, así que ahora que se acaba la primera década del siglo XXI, analizo lo bueno y lo malo. Retomo lo que me hace crecer y me dispongo a esperar los nuevos retos que trae consigo el nuevo año.

No me resta más que agradecerle a usted que eventualmente pasa por acá a ver qué surge de esta mi cabeza.

12.29.2010

:)

Soy feliz.

No, nada tiene que ver con el cliché de la felicidad de las fiestas de fin de año. Desde hace un par de semanas me ha invadido este cúmulo de emociones positivas que no puedo más que interpretarlas como un torbellino de paz y serenidad.

Podría hacer una lista de todas las cosas superfluas que no tengo o han sucedido y que podrían hacerme sentir desdichada, pero son tan triviales que ni siquiera merecen que se les haga mención.

Soy feliz, no hay una razón aparente… ¡Y me encanta!

12.19.2010

Deseos a medias

Tengo una hermana, su nombre es Sara, es colocha, morenita y no le gusta leer.

Allá por el 96, cuando tenía 6 años, siendo la menor y la única entre dos hermanos varones me dio por pedir a mis papás una hermanita. La anhelaba con el mismo deseo con el que otras niñas piden una muñeca para bañarla, peinarla, vestirla y alimentarla; siempre creí que además de ser mi compañera de juegos iba a ser mi muñeca de carne y hueso a la que vestiría como yo quisiera.

Cinco años más tarde, mi petición se hizo realidad, y con una diferencia de 11 años llegó Sara a esta casa. ¡Qué decir! Todo inició bien, pero en este intermedio de nuestras vidas todo se ha deteriorado un poco.

Resulta que la devoción que me tenía hace un par de años se ha convertido en irreverencia; ella pasó de ser mi muñequita a una persona más que no me deja darle ni siquiera consejos sobre cómo vestirse, y aunque yo no me vista con lo último en tendencias sé lo que se le vería mejor. No espero que lo que yo le digas ea santa palabra para ella, pero con que por lo menos me escuche me sentiría feliz.

Que me admira, dice mi mami, pero su actitud me demuestra lo contrario. L

Me he tardado más de una hora en redactar estas líneas que, aunque son breves, van cargadas de emociones que pocos conocen.

12.11.2010

Entre otras cosas...

Hace varias semanas Raquel y Gero tuvieron a bien hacer partícipe de una especie de cadena en donde me invitaban a compartir 5 secretos. Me tomé mi tiempo precisamente porque quería seleccionar muy bien lo que iba a escribir; lo cual no abarca fuertes declaraciones, sino más bien algunos datos que no sabían de mí y unas manías que tengo.

1. 1. De pequeña mi mami solía cortarme el cabello estilo hongo, a lo “Príncipe valiente”. A mi mami le gusta experimentar con nuestros cabellos, ahora con la experiencia Sara me queda más claro.

2. 2. En 8° grado me tocó hacer examen de reposición de música, sí leyó bien, m ú s i c a. El profesor y yo nos odiábamos y pues en el primer período me valió un montón y el no prestó ganas para dejarme la materia con 2.8. En los tres períodos posteriores aunque saqué 8s no me alcanzó y me tocó hacer examen de reposición. U_U

3. 3. ¡Me encanta caminar en medio de la calle! No importa si la acera está libre, limpia o con sombra, prefiero caminar en la calle siempre y cuando no sea una vía muy transitada. Acostumbro a hacerlo en las que están aledañas a mi casa.

4. 4. Soy medio maleta para andar en bus. Sé de algunas rutas y que cualquier 101 me lleva y me trae del centro, pero no siempre logro mantener el equilibrio ante lo agresivos que son los arranques después que uno se sube en la parada, y pues, como que con la cartera en una mano y otro chuncherete en la otra, cuesta. A partir de esto, he tenido dos huge fails: el primero, en el 2006 por subirme en una 42 ahí afuera de la UCA, me subí en una 44 y fui a dar allá por el ex Malibú; el otro fue este año, me acaba de subir y en eso el bus tenía que dar la vuelta ahí por la U, y en eso no logré equilibrio y fui a caer encima de una señora .__.! Se me caía la cara de vergüenza.

5. 5. Por último, y a lo mejor esta sea la más emotiva de todas las confesiones, mi vida no es la misma desde que mi papi se fue de la casa. Amo a mi mami, pero dejar de verlo todos los días y observar cómo a veces se transforma en un completo extraño, me lastimó y lastima demasiado.

Como parte de la dinámica debo transferirle la tarea a otros 5 bloggers más, pero optaré por que quien me visite y le parezca agradable esta dinámica la utilice y traslade a su blog. J

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...