Hace algunas entradas la buscaba desesperadamente.
Deben saber que me muero de ganas por obtener una crítica constructiva respecto a las cosas que considero que hago bien. Refiérome en esta ocasión a mi forma de redactar.
En la U, en las materias relacionadas (Redacción para medios, Prensa I y II) siempre obtenía buenas notas, pero nulas veces una retroalimentación. Un número nunca me llenó en esos casos.
Siempre esperé un esto está mal por tal y tal cosa.
No desconfío de mi capacidad, pero no lo es mismo hacer las cosas como yo creo que son a recibir una corrección y nutrirme de ella para crecer en el oficio.
Se me ha presentado una oportunidad que, a mi parecer, será excelente para recibir toda esa crítica que he estado buscando. Anhelo el día en que me destruyan una asignación. Al principio me voy a deprimir, pero sé que todo es en aras de mi aprendizaje y mejoramiento de mi estilo.
Nada como los nuevos retos. ¡Emociónome!
Posteriormente les voy a ir ampliando. Mientras tanto, les invito a unirse a mi felicidad.