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5.06.2011

Esperarte

[Inserte su emoción aquí]

No sabés lo difícil que se me hace esperarte.
Aparecés cuando y donde menos quiero, bien dicen que cuando uno deja de buscar aparecen las cosas de imprevisto; lamentablemente todo es para mal.
Te encuentro de forma escueta y ¡cómo lo detesto!

Se supone que -yo creo que- soy buena, pero siempre y por más que pongo y se me ponen
enfrente los medios, no llegás.
Es tedioso todo esto, corróeme la envidia al ver como hasta parece que desfilás para los demás solo para hacerme sentir olvidada.

Quizás me voy a rendir, talvez aunque sea por lastimera venís y te apiadás de mí, me dejás tenerte un rato y no importa, te voy a dejar ir una vez más.
Pero aparecé, urgís más que Remberto.

4.29.2011

Cuando los nunca se cumplen

Sucede que cuando voy tarde siempre termino tomando el autobús más lento; el más pachanguero, con esa música estridente y a todo volumen que me hace sangrar los oídos. Al bajarme de ahí, en la parada previa a mi destino final hacerme esperar es su deporte favorito y verme la cara de impaciente les alimenta más el espíritu.
Cuando por fin me dirijo al punto X de mi mapa, no faltan aquellos que parecen pedirle permiso a sus pies para moverse o el tráfico de gente que viene en sentido contrario y no me permite rebasarlos.

El colmo de todo lo anterior, y que ya me ha pasado -no necesariamente cuando voy tarde- es que esté lloviendo y no ande paraguas, que haya llovido y ande en sandalias o, por algún motivo, razón o circunstancia, se me olvide algo de vital importancia.

En fin, soy solo yo o ¿le pasa a alguien más?

2.02.2011

Fastidiosa necesidad

Ugh, detesto en sobre manera quejarme. Pero desde hace más de 6 meses se me viene dando esta práctica y la verdad es que ahora me quejo de tener esa fastidiosa y repetitiva necesidad de expresar mi mal humor a través de una queja.

No espero dormirme y despertar en un mundo perfecto en donde todo sea justo lo que siempre imaginé sería mi vida (aquellos anhelos de niña), pero existen momentos determinantes en los que la balanza se pudo haber inclinado un poco más hacia mi lado. Sin embargo, heme acá quejándome públicamente por eso...

"No hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista". Por lo mismo quizás en algún momento voy a caer por causa de ir reteniendo las cosas para mí sola y no manifestárselas a quien debería hacerse cargo de los problemas. Después de todo, tengo un padre, madre y dos hermanos mayores, no? Pero aquí sucede todo lo contrario, esperan que este ser que terminó de madurar a golpes tras la separación de sus padres solucione la vida de todo el mundo, pero nadie tiene se toma la molestia de detenerse a observar los pedazos que poco a poco van cayendo de la coraza que me protege de los demás mas no de mis inseguridades, intrigas y otro par de blah blah blahs.

No me gusta lo que leo, pero ¡qué rico es dejar fluir los caracteres! Solamente, gracias.

9.28.2010

¿Y entonces?

Cuando entré a estudiar la licenciatura en Comunicaciones la idea de llegar a ser periodista en algún momento de mi vida no era del todo atractiva, se ubicaba entre mis últimas opciones de entre la gama de trabajos que la formación me permite desarrollar.


Por giros inesperados y no tan casuales del destino no pasé del primer año sin darme cuenta que, contrario a lo que creía, la labor periodística era lo que más me llamaba la atención; tomando en cuenta que mi redacción no es pésima y mis ideas no aparecen desperdigadas en el texto.

Mi motivación fue creciendo con materias como Redacción para medios, en la cual terminé de convencerme que era algo a lo que me quería dedicar. Incluso fue en esa época que inicié mi antiguo blog; prensa 1, a la que llegué con grandes expectativas, pero terminé esperando más; y ahora prensa 2, de la que tengo altas expectativas que espero terminen por cumplirse.

Dicho esto, cabe recalcar que por el mismo deseo que tengo de aprender, siento la misma necesidad de que me retroalimenten, me critiquen e incluso destruyan, si es necesario, lo que yo hago. En mi trabajo siempre es algo que me quedé esperando, y en la U, si no llega pronto, lo seguiré exigiendo porque para eso al final de cuentas estoy pagando.

Desespero por que alguien satisfaga esta necesidad, porque en este caso una nota no me basta para saber si está bien. No es cuestión de nutrir el ego, pero ¿de qué me sirve tener buena calificación en algo si no me señalan lo que debo seguir cosechando porque está dando frutos y aquello que todavía tengo que mejorar?

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